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domingo, 16 de marzo de 2014

NUEVOS POEMAS DE ERNESTO R. DEL VALLE.


Del libro  SIN TITULO
(Inédito) 


EL MAÑANA QUE HOY SE VA HACIENDO  AYER    
Decineto Alejandrino



Vivimos el presente de un hoy tan respetable,
tan bien vestido el pobre, tan necio y elegante, 
que al tributar sus aguas de tiempo relevante
se hara triunfo o fracaso, según de quien se hable.

Para unos fue una fiesta de sexos y de vinos,
de turbios engranajes y brumosos caminos,
de efimeros amores sin besos ni campana.

Mas fue el ayer vivido a sangre y a coraje,
a fuego redivivo sin tiempo ni paisaje
viviendo cada hora pensando en el manana




 

CUBA EN LA SANGRE



No será este poema quien te aclame
ni limpie los últimos corpúsculos de polvo
ni  salve de las trampas y oquedades
de los años.
Este poema, si acaso, sólo servirá
para añadir un poco de belleza
a las palabras o para avivar, en breve,
los fuegos de las pocas amapolas
y  aquietar los marasmos
que a destiempo nos llegan con las lluvias.
Incluso en tus calles, mis pasos se han perdido
ya ni huellas de mi asombro sospecho
en las paredes, ni en las nubes presiento
el amor a las mujeres que tuve desnudas
y frenéticas en los recintos de mi cuerpo,
ese amor, yace como un líquido derramado
a flor de piel, tranquilo y feliz 
su memoria es una  minúscula
partículas de algo caído por la vida.
 Pero te amo mi querida Isla,
siento en la sangre
crecer las raíces de mi gente y sus costumbres,
amenizando la fiesta interior de mis silencios;
te siento ombligo adentro
como una caracola de inocentes viajes
centrándose en mi pecho y acurrucándose
en la tibia soledad de mi nostalgia.
Pero ya te digo, este poema no te aclama
ni se yergue ante tu imagen.
Está escrito por alguien que ha salido un momento
a presenciar las naves incendiadas de su vida
en el tumultuoso correr de los recuerdos.





 


POESIA. ALTO VUELO.
(Decineto)

Poesía. Alto vuelo de paloma.
Esencia de lo eterno. Crucial
levadura de lo humano. Aroma
de lo inédito. Envoltura real.

Raíz de una almendra sosegada
donde la fantasía se aloja
cual tuétano de la siempre roja
y demencial sangre. Llamarada.

Pulso de la vida. Muerte y nada.
Carga que no pesa ni acongoja.








 


EL HOMBRE
1
(Décima endecasílaba y asonante.)
2
Decineto endecasílabo.

“Esos pies que lo traen y que lo llevan.”

                                    1
La sangre que en las venas lo desgarra.
Estas alas internas que lo elevan.
Aquello que es, y unanime congrega.
Su aire mortal, y dosis de mortaja.

Viene con su infeliz hoja de parra
a ocultar lo de todos conocido:
la sombra del sexo en los concilios
del alma. Ese, señores… es el Hombre..
Vil inmundicia, drogas y temores
y en la voz, la mentira,  el escondrijo 

                          2
Mas yo estoy con  el  Hombre paralelo
a la salida del sol y de la rosa,
y deja su coraje en cada cosa
que hace en Paz, con amor y con recelo

Estruendo secular y solidario
Junto a la hembra que ama y fertiliza
que por ella y junto a ella canaliza
el breviario de su vida en el planeta
Es el hombre que ante todo es un poeta
Y compendio de la llama y la ceniza.







TRIBUTOS EN MI AUSENCIA





¿A quién molestará la mosca de mi muerte?
¿A quién impugnará en su vuelo?
 ¿A cuántos alcanzará con su hedor a mi mortaja?

Quienes llevan
la sangre cercana a mis latidos
rasgarán sus vestiduras.
Clamarán por mi presencia.
Estrujarán en sus pechos mis libros editados.
Besarán mi rostro en las fotos.
Archivarán mis poemas sueltos
y en cada amanecer estaré en sus recuerdos.

Mis colegas alzarán la copa
 para el brindis en nombre  del amor y de la vida

Pero tú, entre todas,
conocerás a partir de entonces
la sombra de mis caricias,
el valor eterno de los besos.
El dolor que encierra la palabra Amor
 en nuestras vidas.





 

ALBORADA INTERIOR
(Decineto dodecasílabo)




Al nacer el día, con su impronta magia,
de la sangre pende la razón del pulso.
La página tiene de flor y mortaja
la alquimia del verso, inocente y puro.


Y  en esa vendimia del desasosiego,
queda el alma muda, queda el verso ciego
con esa vigencia de sabor a luto.
Mas la sangre viva que en mi copa escruto,
la que fiel defiendo, la que no discuto
me arde en las venas si traidor la niego.



 

LA SANGRE INAGOGABLE




La sangre inagotable de la que hablaba Benedetti.
la defiendo en mi tazón contemporáneo
donde vierto también las brumas de lo mítico
y las pezuñas del gato globalizado
que el montevideano
no alcanzo a conocer siquiera
aunque sabia ciertamente
que todas las aguas del mundo
eran una abuela.

La sangre separada
en sus fuegos mas latentes,
 en sus mas permanentes atributos familiares
me confirma su sensual raíz,
 su eterna diadema de genes seculares.
La sangre febril, yacente o tributaria,
en sus bastiones de cósmica arrogancia,
hoy bulle en las arterias, se inflama
de recuerdos, apura
su almendra ante el golpe y la violencia.
¡Se aviva!
¡Crece!

¡Salta!

5 comentarios:

  1. Poesía de muy buen gusto, amigo. Te felicito.

    Abrazos

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  2. Gracias José Valle, por tu comentario. Estaamos aquí, en la ruta paralela al sol.
    Mi abrazocordial desde Miami.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    Respuestas
    1. No me gusta responder a mensajes anónimos. Me gusta simplemente la cara a descubierto, sin
      ánimo de ofender a nadie. Reciba mi saludo. Gracias.

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  4. CUBA Joya y Firmamento


    Hoy, brillas, y no después
    en tu mar, la cristalina
    nave, trajo al portugués
    y al campesino sangró
    vacío dejo su arnés
    caña y maíz nos unió,
    conserva esta isla divina
    muchas joyas misteriosas,
    en quince gemas preciosas
    que al corazón ilumina.

    Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
    “Hombre de Maíz, 2009”
    Guatemala, C. A.

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