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viernes, 15 de mayo de 2015

LIBROS EN SOPORTE VIRTUAL DEL POETA CUBANO ERNESTO R. DEL VALLE.

Pueden hallarlo en el siguiente vínculo:

Haga clic en los títulos de cada Libro.

LA PASION como elemento principalísimo de lo erótico.  El PUNTO 'G', no como protagonista gratis, sino como elemento fundamentalísimo del placer y de la entrega, pero además un elemento erótico 'per saecula saeculorum' 
De allí el título, PUNTO 'G', con toda su garantía, aspecto, trascendencia y humanidad.
Las muestras de esta Breve Antología de la Poesía Erótica escrita por Mujeres, las aquí participantes, son ejemplos y homenaje a aquellas mujeres que han tenido que batallar duramente contra oscurantismos machistas aunque  aún perduren y se hagan patentes en la cruel e inhumana violencia doméstica que solamente en  República Dominicana, Honduras o Bolivia, llegan  a un nivel horroroso de feminicidio. Punto "G"







Una muestra de que la poesía no es un hecho individual ni único. Poemas que han sido llevados a un diálogo certero, respetando en todo momento la estructura y el contenido del original. Un total de treinta colegas poetisas que prestaron su voz para este hecho sin precedente hasta ahora en el quehacer literario.



























Antes de introducirlos a la lectura de estos textos sobre los autores e intérpretes de la música cubana, me es necesario decir que no soy un estudioso del pentagrama, sin embargo, la música como Patrimonio de los pueblos me ha cautivado siempre, desde el toque de santería hasta la música llamada culta. Es por ello que deseo entregar este testimonio de amor por la música cubana en homenaje a todos estos autores, cantautores, intérpretes, directores de orquestas, etc. Hombres y mujeres que han hecho  elevar la música de nuestra Patria a latitudes universales. Quede aquí, de manera modesta, esta breve muestra, que he titulado…


Galería de la música Cubana





Las mujeres son, en su expresión poética,  huestes vestales  que conservan el fuego de los siglos, su secreto.
En un mundo  materializado,  concreto, donde la racionalidad pretende  estructurar la vida de los seres humanos, Ernesto vuelve al pequeño reducto originario de los sueños del placer y el contacto íntimo para recordar que estamos vivos aunque, lo confiesa “

Irene Mercedes Aguirre. Argentina. 

"La noche ya no tarda.








Monólogos al tiempo

lunes, 4 de mayo de 2015

DESDE TARRAGONA CONVERSANDO CON TERESA DOMINGO CATALA [Final]

Cae el sueño de la roca, quiebra el corazón de la centella. Abre los granos y 
estudia el trigo. Sé
acebo, sé ruiseñor, sé bacante. Estudia los mil fuegos de la cerca, añora el cristal 
translúcido, espesa
siempre la sangre que vierte el tiempo sobre las hojas…

                                                                        [Primeros versos  del poemario  Destrucciones.]

ERdelValle.- En los últimos 15 años, la Internet ha tomado un desarrollo que pudiéramos decir excesivo en todas las manifestaciones de la vida humana. Desde los sectores de luz, hasta los más tenebrosos. Es un hecho, que en el campo del Arte la Internet a ofrecido maravillas de conocimientos en todos sus tinglados y escenarios. ¿Piensas que la Literatura comanda este ímpetu en su función, no digamos  didáctica sino, de complacencia para el espíritu humano?
TDC.- Internet es una herramienta poderosa. Por ejemplo, gracias a Internet nos hemos conocido y esta entrevista es posible. Tiene particularidades positivas y negativas. Positivas porque accedes a leer a personas que de otra manera no podrías leer. Hay interesantes blogs y webs literarias y posibilita que los creadores nos conozcamos, aunque sea virtualmente. Da acceso también a editoriales que de otra manera no conoceríamos y con las que podemos contactar en pocos minutos y se pueden comprar libros - Amazon, por ejemplo - que no llegan a las librerías.
Internet permite darse a conocer a los demás, y las revistas literarias virtuales son muy interesantes. Divulgan la lectura y permiten que sus contenidos sean leídos en todo el mundo.
Internet es una ventana al mundo.
Tiene cosas negativas: hay que ir con cuidado, porque es adictiva. Y porque su función no es sustituir al libro, sino complementarlo. Las lecturas en Internet suelen ser superficiales, y también porque hay tanto contenido que debe limitarse, porque es imposible seguir muchos blogs y páginas literarias.
Bien usada, Internet es un gran avance. Por ejemplo es muy cómodo usar un diccionario en línea si haces una traducción o simplemente te viene una palabra a la cabeza pero no estás segura de su significado



ERdelV.- Hoy la humanidad se debate entre la violencia. Esto no es propio de nuestra generación, los que hemos leído sabemos que el Género  Humano, su Historia, está plagada de guerras, invasiones a otros Países, asesinatos, luchas intestinas, envenenamientos,  pero también ha habido grandes hombres y mujeres protagonistas de descubrimientos en el escenario mundial en todas las manifestaciones de la Ciencia y el Arte. Existen muchos Judas, Nerones y Agripinas pero también hay muchos Da Vinci o Hipatia de Alejandría.  Sólo hay que recordar por qué escribimos, vemos cuadros y leemos libros o vamos al espacio. Mi querida colega. ¿Luz…? ¿Oscuridad…?  ¿Tonos grises en la sociedad que vivimos?
TDC.- Todo ser humano es un conjunto de claroscuros. Sólo que hay personas en las que predominan las tinieblas y personas en las que predominan las fulguraciones.
Parece que la maldad es innata al ser humano, y eso es precisamente lo que nos distingue de las demás especies.
La capacidad de destrucción del ser humano es evidente: guerras provocadas por los estrategas que quieren repartirse en el mundo, hambre que podría ser fácilmente habitable, muerte, sangre y sufrimiento, enfermedades creadas y toda clase de violencia.
Pero el ser humano también es capaz de crear en la ciencia, en el arte, en sus relaciones humanas, en su vida cotidiana.
Supongo que la mayoría de la gente fluctúa en las tonalidades grises de la mediocridad, del no tener un alma negra pero tampoco de tenerla blanca, cuando el alma es el único bien que poseemos, porque si nosotros no la vendemos nadie nos la podrá quitar. Todo lo demás lo podemos perder, pero el alma la tenemos que dar.

ERdelValle.-. Muchas librerías están cerrando en Miami y Rep. Dominicana.  Los libreros se rascan la cabeza buscando opciones. Nosotros los autores pasamos el ‘Niágara en bicicleta” para vender nuestros libros. He optado dejar ganancias a un lado y que mi obra sea conocida en soportes digitales. Una quijotada tal vez, pero los autores necesitamos por sobre todo, que nuestra obra sea conocida. Según el escritor cubano Francisco López Sacha, y de lo cual todos estamos de acuerdo, una “tablet” puede contener 500 novelas, […]  pero no aporta el sentimiento y la comunicación dactilar que el libro provoca al lector, junto al olor de la tinta y el sabor de la página. Qué piensa sobre. ¿Libro Digital vs Audio-Libros vs Libro impreso?
TDC.- El libro impreso quedará para una minoría de personas. Las personas cada vez están más acostumbradas a las pantallas, y llegará un momento en que el libro en papel será para la gente que lo amamos. Ahora mismo hay soportes que tienen miles de libros en su memoria. El libro no puede competir con ello. Además, está el coste. Los libros cuando son novedad son caros. Y en épocas de crisis como la nuestra esto también influye.
Además un libro digital llega a todas las partes del mundo. Y en poesía, cuando la tirada es pequeña y llega a un público muy determinado, que ese libro se pueda leer en Australia o en el Japón sin coste, es algo que tiene tonos de milagro.
A mí personalmente no me gustan los audio libros, porque me llama mucho más la palabra escrita que la escuchada, pero a la vez me parece un hallazgo maravilloso para que las personas con problemas de visión o ciegas puedan acceder fácilmente a su contenido.

ERdelV.- ¿Cómo ve Teresa Domingo Catalá, el desarrollo literario en su Tarragona natal? ¿Impulsos y renuevos? ¿Desinterés y apatía?
TDC.- En mi ciudad hay una característica especial. Se escribe en dos idiomas, el catalán, que es el idioma propio de Cataluña, y el castellano pues todavía - y digo todavía -formamos parte de España.
Si en esta ciudad escribes en castellano, te condenas a ti mismo al ostracismo oficial. Ninguna institución te incluirá dentro de sus actos, las editoriales lugareñas no te publicarán por lo menos con facilidad a no ser que tengas enchufe, la elite poética te ignorará, y no formarás parte del elenco poético urbano.
Yo nunca he querido ser poeta del Camp de Tarragona (Campo de Tarragona), y no he dejado de escribir en castellano, porque es la lengua que domino para escribir, a pesar de ser catalana y catalanoparlante.
Y aunque en mi ciudad no soy muy apreciada, cuando en mi web veo que las visitas son predominantemente del extranjero, sobre todo América y también muchos países de Europa, cuando veo en Internet páginas donde se pueden descargar algunos de mis poemarios y comentarios de gente - hasta en inglés - agradeciéndolo, me siento muy orgullosa.
Yo no voy a cambiar de idioma por razones de "fama", sobre todo cuando escribo en una lengua que tiene muchísimos millones de parlantes.
En general, en Tarragona hay buenos poetas tanto en catalán como en castellano. Y en la provincia todavía hay más.
Hay movimiento: grupos, recitales, presentaciones de libros, y aunque no puede llegar a ser una gran capital, se hacen cosas interesantes.

ERdelV.- ¿Algo por decir, por recordar?
TDC.- Lo importante es siempre leer y escribir. Leer te da una base imprescindible y escribir es el entrenamiento de todo escritor. Así como un deportista pasa horas ejercitando y entrenando para ser bueno, el escritor debe pasar horas escribiendo para llegar a dominar su herramienta: las palabras

ERdelValle.- Sugerencias a los nuevos autores que comienzan a dar pasos por este camino plagado de Dragones y Ninfas?
TDC.- Un gran deseo de escribir, mucha y muy intensa dedicación, capacidad y deseo de estar horas y horas con una libreta o con el ordenador, amor por la escritura y por la palabra, no dejarse llevar por modas y por las opiniones de los demás, trabajo y esfuerzo para llegar a ser cada vez mejores escribiendo. No tener prisa, se tardan años en dominar el arte y nunca se domina del todo. Leer, leer poesía, pero también novela, cuento y teatro, y por supuesto ensayo. Leer arte, filosofía, todas las lecturas nos enriquecen como poetas. Ir a exposiciones de pintura, de escultura, de fotografía. Ver buenas películas. Aunque no sea el mismo, el arte llama al arte. Saber soportar las críticas destructivas, evitar que hagan daño y escuchar sobre todo los comentarios con buena intención que ayudan a mejorar. Quedarse al final con la propia opinión, siempre meditada. Cuidarse de la envidia. No ser demasiado narcisista. El mérito no es del poeta. El poeta es un médium. Ha sido elegido para escribir. Es una especie de profeta que escribe a los dictados del daimon. Y amor, mucho amor por el trabajo que se hace, que este trabajo sea desinteresado.
ERdelV.- Agradecido por su valioso tiempo, estimada Teresa.  Los lectores de Guatiní quedarán complacidos en conocerla.

TDC.- Muchas gracias Ernesto por interesarte por mi poesía. Un agradecimiento también para los lectores. Un saludo muy cordial desde Tarragona. 33

DESDE TARRAGONA CONVERSANDO CON TERESA DOMINGO CATALA. [2da Parte]

ENTREVISTA [2DA PARTE]


Sobre tu papá, ¿qué recuerdas en tu infancia?
TDC.- De mi padre no tengo recuerdos en la niñez. Sólo de la adolescencia.


ERdelV.- Tus lecturas en esa época donde la adolescencia comenzó a forjar tus, quizás,  primeras rebeldías fueron lecturas dirigidas o espontáneas? ¿Qué autores preferías?
TDC.- Mis lecturas eran totalmente espontáneas. En mi casa no se leía. Nadie leía habitualmente. Sólo uno de mis abuelos, y eran novelitas del Oeste. Esto tuvo un efecto positivo. Nadie de mi familia podía sospechar que hubieran libros peligrosos, o que en los libros pudiesen existir ideas subversivas.
Así que yo vivía en una dicotomía extraña: por una parte se reprimía mi personalidad hasta límites casi inconcebibles y por otra se me daba una libertad absoluta para leer lo que yo quisiera.

ERdelV.- Alguien dijo que la lectura es al espíritu lo que el ejercicio al cuerpo, pero nunca olvidaré lo dicho por André Maurois. “La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta”.  ¿A qué autores conociste en esa especie de represión iluminada?
ERdelV.- Leía a Stendhal, leía mucho a Dostoyevski que era mi novelista preferido con su maravilloso Crimen y castigo que leí como un best seller – y que posteriormente he releído dos veces más -, leía al Tolstoy de Anna Karenina, y leí mucho al Marqués de Sade. No tenía los dieciocho años cuando leí entero Los ciento veinte días de Sodoma. La lectura era mi refugio, aunque yo no me planteaba ser escritora. Pensaba que me venía muy ancho ponerme a escribir seriamente o aprender a hacerlo. Creía que era necesario sólo tener talento, la idea de que el talento había que trabajarlo me era ajena. La aprendí mucho después. 

ERdelV.- Desde “Iris de sombra”, del cual deseo exponer este poema.

EL DOLOR DEL MAR

Podrá el mar en el dolor de sus profundidades
olvidar la ausencia de la luz oscurecida
por la caída del sol en sus simas, precipicios
de oscuridad y de nostalgias de ese sol.
Podrá el mar en el dolor de sus olas
olvidar la ausencia de las noches sin luna,
donde las olas ven con claridad y terror
lo que se oculta a la mirada de los hombres.
Por eso el mar es sal, por eso el mar es muerte.

hasta “Destrucciones” tu poemario más reciente. ¿Piensas que encontraste en ellos lo que buscabas? ¿Qué los mismos llenan tus expectativas como autora?
TDC.- En cada uno de mis poemarios intento dar con una voz distinta. Y lo intento porque pienso que, una vez experimentada una voz no tiene sentido repetirla. Escribir siempre igual es cansino para el escritor y para el lector. 
Utilizar la misma fórmula porque ya ha tenido éxito o porque otros la han utilizado exitosamente es renunciar a encontrar nuevos caminos, nuevas experimentaciones con la palabra.
En mis primeros libros trataba de dar con una voz propia, que se me escapaba. Trataba de dominar la tradición literaria ya existente, antes de penetrar en territorio desconocido.

ERdelV.- ¿Qué estructura del verso se acomoda más a su estilo, a su poética?
TDC.- He escrito en verso libre, en soneto, en décima, en copla de pie quebrado, en verso alejandrino, con rima y sin rima, en poema en prosa, poemas experimentales, he escrito poesía intimista, satírica, amorosa, erótica, a la maternidad, al deseo, al sexo, a la muerte, poesía abstracta – o sea, sin contenido -, en fin, mis poemas son diversos entre sí, muy diferentes, y desde un primer poemario más o menos correcto creo que sí he conseguido una voz muy personal.

ERdelV.- Al margen de sus poemas eróticos, pienso que es una poética  fuerte, directa, avasalladora,  con imágenes tiernas y violentas ¿Cómo ve la autora la inclusión de su poesía en los estratos de la intimidad?
TDC.- Pienso que la intimidad, la verdadera intimidad, no hay que publicarla. A nadie le interesa a quién están dedicados mis poemas eróticos, o mis sentimientos más profundos respecto a cosas contemporáneas.
Pero si pienso que lo confesional no tiene porqué ser ocultado. Excepto las poéticas culteranas – o en mi caso, la poesía abstracta que juega con las palabras que en realidad no quieren decir nada – el resto de la poesía tiene mucho de confesional.

ERdelV.- ¿Da como cierto entonces, que los poetas fingimos una verdad para encontrar nuestra verdadera personalidad en esa metáfora, quizás en ese símil?
TDC.- Se dice que el poeta es un fingidor, y yo creo que muchas veces se dice por un trabajo de ocultamiento. A alguna gente le da miedo mostrar el alma y se ampara en que lo que dice no lo dice él sino la voz poética.
Pero si el artificio no tiene alma, queda en un mero juego que a mí no me interesa.
Se finge en sólo un sentido: el de encontrar la palabra justa, la metáfora, el ritmo, la poesía. 

ERdelV.- Como a
utora y como mujer, claro que no existe ningún tipo de desavenencias, pero has sentido alguna vez aunque levemente,  esa impúdica discriminación a lo largo de su vida autoral?

TDC.- El machismo está ahí, y a veces se deja notar, sobre todo en conversaciones y anécdotas. A veces un poeta te pide tu opinión sobre sus versos para que contestes como se supone que contesta una mujer: con cuatro halagos insustanciales y poco más.
Para algunos - algunos, no todos ni mucho menos - si una crítica negativa viene de una mujer les pesa más y les fastidia mucho.
A la hora de publicar mis libros no he tenido ningún problema por ser mujer. Publiqué mi primer libro de poesía en los Cuadernos de La Perra Gorda, que era la colección de la tertulia de la que formaba parte: :Mediona 15, siendo la única mujer del grupo que publicó en la colección un libro completo. En las dos antologías que se publicaron dentro de la tertulia había más mujeres.
Después, cuando entré en el mundo editorial me auto edité cuatro libros, y posteriormente, cuando por fortuna ya no tengo que recurrir a esa herramienta y ya hay editoriales que apuestan por mis libros, ser mujer ni me ha favorecido ni me ha perjudicado.
He publicado en El Gaviero ediciones, que edita libros de mujeres y de hombres indistintamente. Otro de mis libros fue Ciano Solo, que asumió la editorial Silva de Tarragona, que también publica indiferentemente al sexo del poeta, y también mi poemario Destrucciones, que vio la luz a través de la editorial Los papeles de Brighton, y por ahora soy la única mujer que ha publicado en esa editorial. Esperemos que en un futuro esto cambie.
Aunque he participado en una antología con sólo poetas mujeres ya que el tema era muy femenino - la menstruación -, y he publicado en la editorial Torremozas -editorial que publica mujeres en un noventa y cinco por ciento - mi pensamiento ha derivado en los años en encontrar negativas estas iniciativas. Creo que las mujeres no las necesitamos. Ahora mismo, aunque el mundo de la poesía es fundamentalmente masculino -pienso que hay espacio para las mujeres que luchan por él.
Para mí no existe la poesía escrita por hombres o por mujeres, sino la poesía de calidad y la que no la tiene.
Las mujeres han dado poesía muy valiosa. Cito de corrido a Olga Orozco, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Sharon Olds, Alda Merini, Clara Janés, Sophia de Mello Breyner Andersen, Patricia de Rachwiltz, Sor Juana Inés de la Cruz, Teresa de Jesús, Safo, por supuesto, y muchas más. ç
No es para nada necesario rescatar el nombre de poetas que no alcanzan una calidad literaria suficiente sólo por el hecho de que eran mujeres. Ni en el pasado, ni en la actualidad.
Si un poeta no tiene calidad, da igual si es un hombre o una mujer. 

DESDE TARRAGONA CONVERSNADO CON TERESA DOMINGO CATALÁ [1ra Parte]

ENTREVISTA  [1RA PARTE]

 A Teresa Domingo Catalá la conocí virtualmente cuando me encontraba editando  “Palabraabra viva” Había leído algunos de sus poemas y noté una poética fuerte, directa, avasalladora. La invité a ser incluida pero al final no accedió a la cita por conceptos estéticos en la conformación de los diálogos. La invité a una conversación y accedió a ello sin dilación. Teresa nació en Tarragona el año 1967, donde reside. Es Licenciada en Ciencias Políticas y en Sociología por la UCM, en el año 1992. Es copropietaria de la librería Ómnibus, en Tarragona, especializada en sensualidad y erotismo. Ha publicado varios libros de poesía. Está incluida en las antologías hispanoamericanas de poesía compiladas por Leo Zelada y su obra, tanto poética como dramática, está publicada en distintas revistas virtuales.
Ernesto R. del Valle.- Ante todo deseo platicar con esa niña que vive dentro de ti, esa que en las noches, quizás aún teme a lo oscuro, sabiendo que definitivamente el miedo vive dentro de nosotros. Quisiera que esa niña me cuente de sus primeras experiencias en la casa hogareña donde nació en Tarragona. Sus juegos, sus amigos. Anécdotas, etc..
Teresa Domingo Catalá.- Ahora mismo esa niña ha crecido mucho emocionalmente. La niña asustada y temerosa que fui, amante de la noche, de la oscuridad, del sueño y de la imaginación se ha convertido en una niña fuerte, enérgica, potente, y sobre todo valiente.
Cuando era niña me encantaba el fútbol y mi sueño era jugar en el Barça, como Johan Cruiyff[1]. Entonces no era consciente de que, como era del sexo femenino, mi aspiración era imposible. Cuando tenía unos siete años mis padres me regalaron el equipo del Barça con el número 9, que era del famoso jugador del que yo estaba “enamorada”. Y no se me ocurrió una idea mejor que decírselo a todo el vecindario con notitas de papel firmadas con mi nombre. Después los chicos y las chicas se reían de mí, porque yo ya de niña no era demasiado normal.
Pero nunca he querido ser normal, si es que la normalidad existe, pues ¿qué es en realidad lo normal? ¿Quién lo establece?

ERdelV.- ¿Quienes fueron las personas más importantes para ti, en esa etapa de tu niñez?
TDC.- Mi  tiet y mi abuelo fueron las personas más importantes de mi infancia. Eran los que me llevaban a jugar a los columpios, a las ferias de los barrios, los que me daban algo de dinero para comprar golosinas y tebeos. Me mimaban y me consentían, y me amaban mucho y yo también les amaba a ellos. Mi madre me contaba, cuando yo ya era más mayor, que mi tiet viajó a Francia cuando yo tenía cuatro añitos. No había juguete que me consolara, ni televisor que me entretuviera, ni otra persona que me conformara: yo quería a mi tiet y a nadie ni a nada más. 

ERdelValle.- Debiste haber tenido gustos y preferencia. De niños ¿quién no los ha tenido?
TDC.- De niña me encantaba la política y mi programa preferido de televisión eran los telediarios. Me fascinaba la historia y no comprendía que todo eso había ocurrido en este mismo planeta, sólo que en distinta época. No entendía el concepto de muerte. Para mí todo era eterno tal y como era, y pensaba en mi ingenuidad que el mundo siempre había sido tal y como yo lo veía.
Me gustaba jugar con los chicos del barrio a las carreras, a los piratas y con las niñas jugaba a saltar la goma y a la comba. Era muy activa físicamente y no paraba quieta.
Como me vino la menstruación muy temprano, a los nueve años, se me acabaron este tipo de juegos porque desde ese momento ya era una “mujer”. 

ERdelV.- Esa es otra etapa en la niñez femenina, el mal llamado paso “de niña a mujer”
Porque en definitiva en el consciente sigue siendo la niña que es.
Al acabarse los juegos, ¿qué hiciste?
TDC.- Leía cuentos y tebeos, sobre todo, y me encantaba leer. Aprendí deprisa y se me daba bien, también en las redacciones del colegio. Escribí una sobre los almendros en flor y me la puntuó la maestra con un muy bien. Cuando la pasé a limpio - mis libretas eran desastrosas – repetí ese muy bien y las niñas se rieron de mí pensando que me lo había puesto yo porque sí, cosa que nunca se me habría ocurrido.
Aprendí a montar en bicicleta con la bici de una vecina. Los padres de esta niña le habían prohibido que la prestara, pero nos escondíamos y ella me enseñaba cómo tenía que hacer para no caerme. Luego mi abuelo me compró una bicicleta ya de mayor.
Mi otro abuelo, el que vino de Francia, me hizo un regalo sorpresa cuando tenía cinco años: una bicicleta con ruedas atrás, para la niña que era. La envolvió y la puso encima de la mesa del comedor. Usé esa bicicleta hasta que no quedó de ella ni un pedal sano. Siempre he pensado que el mejor tributo que le podemos hacer a los regalos es usarlos muchas veces y disfrutarlos, porque si no quedan inservibles y encima sin haberlos utilizado. 

ERdelV.- Cuando somos niños sobre dimensionamos tiempo y espacio. Intuimos a las personas que nos rodean.  ¿Cómo fue la relación de la niña Teresita con sus padres?.
TDC.- Mi relación con mi madre siempre fue problemática. Tengo recuerdos muy bonitos, como cuando me arropaba por la noche o me cuidaba cuando yo estaba enferma. Cuando le acariciaba las manos o me sentaba encima de sus rodillas y me hacía dar pequeños saltos haciendo de caballito.
ERdelV.- Sobre tu papá, ¿qué recuerdas en tu infancia?
TDC.- De mi padre no tengo recuerdos en la niñez. Sólo de la adolescencia.

ERdelV.- Tus lecturas en esa época donde la adolescencia comenzó a forjar tus, quizás,  primeras rebeldías fueron lecturas dirigidas o espontáneas? ¿Qué autores preferías?
TDC.- Mis lecturas eran totalmente espontáneas. En mi casa no se leía. Nadie leía habitualmente. Sólo uno de mis abuelos, y eran novelitas del Oeste. Esto tuvo un efecto positivo. Nadie de mi familia podía sospechar que hubieran libros peligrosos, o que en los libros pudiesen existir ideas subversivas.
Así que yo vivía en una dicotomía extraña: por una parte se reprimía mi personalidad hasta límites casi inconcebibles y por otra se me daba una libertad absoluta para leer lo que yo quisiera.

ERdelV.- Sobre tu papá, ¿qué recuerdas en tu infancia?
TDC.- De mi padre no tengo recuerdos en la niñez. Sólo de la adolescencia.

ERdelV.- Tus lecturas en esa época donde la adolescencia comenzó a forjar tus, quizás,  primeras rebeldías fueron lecturas dirigidas o espontáneas? ¿Qué autores preferías?
TDC.- Mis lecturas eran totalmente espontáneas. En mi casa no se leía. Nadie leía habitualmente. Sólo uno de mis abuelos, y eran novelitas del Oeste. Esto tuvo un efecto positivo. Nadie de mi familia podía sospechar que hubieran libros peligrosos, o que en los libros pudiesen existir ideas subversivas.
Así que yo vivía en una dicotomía extraña: por una parte se reprimía mi personalidad hasta límites casi inconcebibles y por otra se me daba una libertad absoluta para leer lo que yo quisiera.
Pero mi recuerdo de mi madre en la niñez no es grato. La recuerdo siempre nerviosa, con una supuesta asma que no era real, sino producto de su mente que le producía ahogos de tipo psicosomático. Iba deprisa y para ella coger un autobús se convertía en una expedición a la Antártida. Siempre sufría por todo y la relajación y la tranquilidad se convertían en cosas imposibles. 
Yo no podía comprender que mi madre se encontraba agobiada por todo el mundo: por mi padre, mi tiet, por su padre, por sus suegros, por las vecinas... Mi madre atendía a todo el mundo y se sentía responsable de cuidar de todos, y pasó toda su vida al servicio de los demás, y ese peso se convertía en algo insoportable para ella, pues era responsable de un montón de gente a la que tenía que cuidar.
Y ese peso se descargaba en mí. Mi madre me trataba como se trataría a una amiga, y yo me pasé la infancia escuchando sus monólogos y aprendí a cuidar de los demás, pues en lugar de apoyarme en mi madre, ella se apoyaba en mí. Y yo era muy pequeña. 
En caso de conflicto con una tercera persona mi madre nunca me apoyó. Nunca. Los demás siempre tenían razón, porque para ella los demás eran más importantes que su propia familia. Cuando ella enfermó de cáncer, esos demás que tanto le importaban desaparecieron totalmente y su hija rompió su vida para cuidarla. 

ERdelV.- La niñez es –definitivamente- esa etapa de la plena inocencia. Nuestros padres son siempre el ideal perfecto, los magnificamos a nivel de héroes, por eso me sorprende esta situación entre ustedes dos. Siento en estos momentos la voz de aquella niña pidiendo explicación ante  aquello que no comprendía. ¿Guardas alguna anécdota que desees contar?
TDC.- Una de las cosas que más me dolieron de mi madre fue cuando me hizo regalarle a otro niño un trencito de juguete que me regaló mi abuelo – el que se exilió después de la guerra civil -.. No era por ser mío sino por el valor sentimental que tenía ese trencillo para mí. Yo tenía tres o cuatro añitos.
Mi madre me sobreprotegió y me anuló. Sólo de adulta he logrado reconciliarme con la figura de mi madre, saber que me amaba aunque a mí su amor no me llegó y yo no lo sentí.
Pero de mi madre tengo la sensibilidad y la espiritualidad y de su familia el talento artístico. Como ya he comentado, al venirme la menstruación se me acabó el hacer la cabra. Mi madre me dijo: te sientas en un banco, y me dio un libro. Sin ella saberlo, despertó en mí una pasión que morirá cuando yo me muera.




[1] HENDRIK JOHANNES CRUIJFF. Conocido internacionalmente como Johan Cruiyff (Ámsterdam 25 de abri de 1947  Johan Cruyff  es un  ex entrenador del FC Barcelona, ex presidente de honor del FC Barcelona  y colaborador de la federación catalana en proyectos deportivos y sociales. Su apellido se escribe Cruyff en grafía tradicional o Cruijff en ortografía neerlandesa reformada.